Un informe del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, que se presentará durante el 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrado en Ginebra del 7 de septiembre al 9 de octubre de 2026, destaca dos iniciativas del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), presidido por la Sra. Amina Bouayach, entre las buenas prácticas y las iniciativas destacables impulsadas por las instituciones nacionales de derechos humanos (INDH) de todo el mundo.
La primera iniciativa destacada es la campaña nacional lanzada por el CNDH en noviembre de 2025 para combatir la violencia digital contra las mujeres y las niñas.
Uno de los ejes centrales de la campaña fue una caravana nacional que recorrió Marruecos durante 16 días, con 36 paradas en 12 ciudades, una en cada una de las 12 regiones del país. Su objetivo era sensibilizar sobre las distintas formas de violencia facilitada por las tecnologías y animar a las víctimas a denunciar los casos de violencia digital.
La campaña incluyó asimismo tres exposiciones en importantes espacios públicos de Rabat, así como una proyección de mapping sin precedentes, dedicada a una cuestión de derechos humanos. La intervención audiovisual se proyectó sobre la fachada principal de la sede del CNDH en Rabat y dio visibilidad a las experiencias de mujeres y niñas víctimas de violencia digital.
Posteriormente, la iniciativa se presentó en varios foros internacionales como un ejemplo innovador del uso de la tecnología para sensibilizar sobre cuestiones de derechos humanos.
La inteligencia artificial también formó parte de la campaña. Se utilizó para recrear los testimonios de las víctimas mediante personajes generados digitalmente, lo que permitió dar a conocer sus experiencias preservando su anonimato.
La segunda iniciativa pone de relieve la labor del CNDH para acompañar a niñas, niños y adolescentes en la elaboración de su propio informe alternativo, que se presentará al Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.
Este proceso les ofrece un espacio directo para expresar sus opiniones y evaluar la situación de sus derechos desde su propia perspectiva, al tiempo que les permite participar más activamente en los mecanismos internacionales de derechos humanos.
Ambas iniciativas figuran en una sección específica del informe del secretario general, dedicada a presentar prácticas desarrolladas por las instituciones nacionales de derechos humanos en distintas partes del mundo.
El informe señala que, a junio de 2026, había 119 instituciones nacionales de derechos humanos acreditadas en todo el mundo. De ellas, 91 contaban con el estatuto «A», que acredita su plena conformidad con los Principios de París en materia de independencia, pluralismo, legitimidad y eficacia. El CNDH figura entre estas instituciones. Las 28 instituciones restantes tenían la categoría «B», que refleja un cumplimiento parcial de dichos principios.
En términos más generales, el informe señala que las instituciones nacionales de derechos humanos han superado su tradicional función consultiva y desempeñan actualmente un papel central en la protección y promoción de un amplio abanico de derechos humanos y libertades fundamentales. Su labor abarca la supervisión de los lugares de detención y de privación de libertad, la prevención de la tortura, la observación de los procesos electorales y la protección de los grupos en situación de vulnerabilidad durante las elecciones, así como la promoción de los derechos de las mujeres, las personas migrantes y las personas con discapacidad.
Estas instituciones también contribuyen a los procesos de justicia transicional y a la reparación de las víctimas de violaciones de derechos humanos. Asimismo, promueven la rendición de cuentas de las empresas en el ámbito de los derechos humanos y las empresas, y defienden el derecho a un medio ambiente saludable.
Según el informe, estas funciones revisten una importancia creciente para traducir los compromisos internacionales en materia de derechos humanos en políticas, medidas y prácticas concretas a escala nacional.
La inclusión de estas dos iniciativas del CNDH pone de relieve la contribución del Consejo a la respuesta a los nuevos desafíos en materia de derechos humanos, en particular la violencia facilitada por las tecnologías, así como a la creación de mayores oportunidades para que niñas, niños y adolescentes participen en el sistema internacional de derechos humanos.
El informe se elaboró en cumplimiento de una resolución del Consejo de Derechos Humanos que solicita al secretario general de las Naciones Unidas que presente un informe anual sobre la labor de las instituciones nacionales de derechos humanos.
