Prevenir la tortura es una responsabilidad compartida que tiene su fundamento en la protección de la dignidad humana en los lugares de privación de libertad. Este fue el mensaje central de la Sra. Amina Bouayach, presidenta del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), durante la sesión plenaria de un encuentro internacional dedicado a «La supervisión de las prisiones: metodología, buenas prácticas y desafíos», organizado por DIGNITY – Instituto Danés contra la Tortura, el 29 de septiembre de 2026.
La Sra. Bouayach destacó cuatro prioridades fundamentales que orientan la labor del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) de Marruecos: el seguimiento de las recomendaciones derivadas de las visitas y la aplicación de estas; la supervisión y realización de visitas temáticas; la digitalización de los mecanismos de trabajo; y el refuerzo de la metodología de intervención.
Subrayó que las visitas no deben limitarse a detectar deficiencias. También debe permitir comprender las condiciones existentes, impulsar las reformas, seguir su evolución a lo largo del tiempo y evaluar sus efectos.

En este sentido, reafirmó la importancia del enfoque «Torture Prevention by Design», que consiste en incorporar de manera anticipada los principios y estándares de prevención de la tortura desde las primeras etapas de concepción de cualquier sistema o práctica. El objetivo, explicó, es integrar la prevención en las estructuras institucionales, los procedimientos y las prácticas cotidianas, antes de que un riesgo potencial se convierta en una vulneración de derechos y antes de que su tratamiento dependa de una respuesta a posteriori.
A partir de la experiencia de Marruecos, la presidenta del CNDH señaló que, desde su creación, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura ha realizado 223 visitas preventivas a lugares de privación de libertad en las 12 regiones del Reino.
Estas visitas, recalcó, no constituyen un fin en sí mismas. Las recomendaciones que de ellas se derivan solo adquieren verdadero valor cuando se traducen en resultados tangibles. En última instancia, la eficacia de la prevención debe medirse en función de si las personas privadas de libertad están más protegidas y de si se respeta su dignidad.
Asimismo, destacó la respuesta positiva a las recomendaciones del Mecanismo y el diálogo institucional entre los órganos de prevención y las instituciones responsables de proteger los derechos y la dignidad humana en los lugares de privación de libertad.
Según precisó, el grado de aplicación de las recomendaciones del MNP oscila entre el 70 % en los centros penitenciarios y entre el 86 % y el 96 % en los lugares de privación de libertad que se encuentran bajo la responsabilidad de la Dirección General de la Seguridad Nacional y de la Gendarmería Real.
Cabe señalar, además, que durante el período 2023-2024, el MNP/CNDH llevó a cabo un estudio nacional exhaustivo sobre las condiciones de las mujeres privadas de libertad en los 43 centros penitenciarios de Marruecos que albergan a mujeres. El estudio se basó en 2.500 entrevistas confidenciales y permitió identificar 4.200 conclusiones, que dieron lugar a recomendaciones específicas destinadas a abordar las cuestiones relacionadas con el género en el sistema penitenciario.
